lunes, febrero 02, 2009
Estos últimos días estuve leyendo mucho sobre las guerras, precisamente la Segunda Guerra Mundial, y hace poco leí un articulo de Enrique Pinti, que hablaba sobre las crisis y seguramente se preguntaran ¿Qué tiene que ver la Segunda Guerra Mundial con la Crisis económica del S.XXI?.
El articulo empieza hablando sobre que nosotros, creemos que esta es la peor crisis de todas, tal vez por que muy pocas personas vivieron la del 30, pero realmente esta no es la peor crisis, por que sinceramente todo el tiempo el mundo vivió distintas crisis, ya sea económicas, políticas, sociales, etc, y estas crisis terminan modificando nuestro modo de vivir.
Un claro ejemplo, o mas bien ejemplos, son los Griegos que a través de sus tragedias, nos muestran todas esas guerras, y problemas que hubo por aquellos tiempos, las islitas se peleaban entre ellas, para ver quien era más poderoso obteniendo la máxima cantidad de terreno que podían. Los romanos hicieron lo mismo, y el Imperio fue creciendo y creciendo hasta que un día se derrumbo, la gran burbuja se exploto, y al parecer nació el cristianismo, según el artículo.
Y la cosa sigue, están los cruzados con las “guerras santas” . En la Europa de la Edad Media se vivian Guerras entre los galos, normandos, sajones, vikingos, godos, visigodos, otomanos, árabes, etc.
Y si continuamos, y damos un gran salto de la Edad Media pasando por el renacimiento y la Edad Moderna llegamos al S.XX y en esta época si que hubo guerras como la Gran Guerra y la Segunda Guerra mundial, que destruyeron monarquías, imperios y dejaron a Europa totalmente desbastada, aunque el gigante se levanto.
Como ejemplos hay muchos mas así que si esta es la peor crisis, para ciertas personas, que será si les toca ser soldados y vivir las guerras, o ser victima de alguna dictadura, ojala nunca les pase. La economía es algo que va y viene la plata no es lo mas importante del mundo además esto algún día se va a solucionar, aunque sea una bola de nieve enorme, algún día se va a derretir y la crisis va a dejar de ser crisis y tal vez otra crisis sea el titular de nuestro siglo XXI, que todavía continua y nos depara quien sabe cuantas cantidades de cosas.